sábado, 24 de octubre de 2009

Y los Prejuicios....

Escribiéndole nuevamente a ese lector invisible que no se que quien sea…

Desde anoche me anda dando vueltas por la cabeza como un sonido ... como un eco que se repite una y otra vez un tema que yo pensaba (inocente o tontamente) pasado ya hace años...
No es nada muy profundo, nada que nadie no sepa... es sobre “Los Prejuicios”...Sobre los códigos sociales que poseen las personas para identificarse, demarcarse a si mismos como tales y separarse por ende de lo que No Son o los que No son como ellos...

Se puede llamar estilo... moda.... como se nombre, al final son solo elementos accesorios, ya que, ¿que real importancia tiene el color que una persona use en su vestimenta, la marca de las cosas que ocupa, la música que escuche?..... (Entre muchas otras cosas que decidí hace muchos años que eran accesorias)...

Te cuento... estudie en un colegio lleno de "cuicos", uno de esos donde el mayor porcentaje de cabezas que vez en los recreos son rubias...de esos donde todos tienen lo mas caro, lo "de moda"... donde tu status esta relacionado a cuan rubio eres, cuan cara es tu ropa, donde vives... Y bueno, desde esa época, hace años ya, que no me volvía el tema de los prejuicios.

Ellos eran así... si no eras rubio, si no hacías lo que ellos consideraban correcto, sino te vestías como dictaban las tendencias eras raro. Lo raro es extraño, es "no común"... no correcto y de una u otra manera es algo negativo.

Hoy por hoy...en otro contexto esto vuelve a repetirse... desde ya casi 2 años me he dado cuenta como algunos tienden a cerrarse con sus pares a la idea de establecer lazos u relaciones con personas que no son aparentemente como ellos (porque no ocupan sus ropas, en teoría no escuchan su música, o que se yo)...

Y bueno esto no me parece más que adolescente... por el hecho de recordarme las actitudes de esos niños... hace años en aquel colegio...

Y confieso que yo también fui así como a los 13-14 años... las personas que no eran de "mi onda", que no usaban la ropa que ahí se consideraba correcta etc., inmediatamente eran catalogados por mi como gente diferente, ajena a lo que yo apreciaba y por ende no me interesaba conocerlos...

Luego... un día me di cuenta que eso no tenia ninguna relación con lo que yo realmente apreciaba en otro Ser... lo que a mi me importaba era como pensaba la persona con la cual estaba compartiendo... sus valores... su forma de ver la vida...de pararse en ella... su forma de actuar... si era una persona con la que se podía pasar un buen rato y en la que se podía confiar... Y al final eso no tenía relación en lo absoluto con su ropa, su música... para nada.

Bueno... creo que me fui por la ramas.... lo que me da vueltas es la noción de que se que cuando se dejan esos prejuicios, esas ideas a priori sobre lo que uno cree que es el otro se encuentran muchas sorpresas....muchas veces son positivas... y del modo inverso a veces gente que uno cree que es notable, termina no siendo así...

En fin...
Simplemente invito al lector a que no juzgue al libro por su cubierta, que se libere de una de las cadenas de La Razón ("El Prejuicio") y se de la libertad de conocer sin ideas preconcebidas a otras personas...

Y si ya tiene el prejuicio en su cabeza, lo invito a que lo deje de lado y aprenda a vivir de otro modo, sin otra limitante y con la posibilidad de sorprenderse muchas veces al conocer a notables personas cuando menos se lo espera.